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viernes, febrero 29, 2008

CARPANTA

Para muchos niños del tardofranquismo la llegada del domingo, día de fiesta por antonomasia, suponía un aliciente añadido por cuanto era el día en que se recibía la asignación semanal, aquel que pudiera gozarla, una eximia cantidad que normalmente se destinaba a chucherías, futbolines u otros divertimentos de la época.Si se deseaba el último ejemplar del TBO o El Cachorro era obligado acumular esos diminutos óbolos a lo largo de incontables y desesperantes semanas, con la incertidumbre de pensar que cuando el dinero estuviera reunido todavía le quedara algún ejemplar residual al inefable kiosquero.

En aquellos tebeos de la transición abundaban todo tipo de historietas cortas ambientadas por personajes de todo tipo y condición, desde los traviesos Zipi y Zape hasta Mortadelo y Filemón, pasando por toda una troupe de Doña Urraca, La Familia Trapisonda, El Botones Sacarino, Pepe Gotera y Otilio y tantos otros que han llenado miles de páginas de nuestra adolescencia.Cuantos ratos ensimismado en devorar literalmente cuanto tebeo caía en las manos.

Había un personaje, indudablemente entroncado con la miseria de posguerra, cuya máxima y única pretensión en cada tira cómica se fundaba en llenar la barriga.De voraz apetito, siempre dispuesto a conseguir alimento fuere como fuere, aunque con nobleza y sanas intenciones, Carpanta casi nunca terminaba la historieta con la tripa llena.Expresiones tan chuscas como aquello de mover el bigote o una empleada reiteradamente por su amigo Protasio acerca de que donde come uno, comen dos, lo cual puede no significar ni a la vez ni lo mismo, han quedado grabadas en mi memoria.Aunque no llegué a conocer nunca a ningún Carpanta, haberlos, parece que los hubo y muchos.Y apostaría a que muchos tampoco se acostaban a diario saciado su hambre.Pero que malo es el hambre.

Saludos.

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sábado, febrero 23, 2008

CONFERENCIA DE BERLIN

Africa es un continente de contrastes, enormes recursos que atesora su subsuelo y su superficie y extrema pobreza de gran parte de sus moradores humanos, inabarcables desiertos y lujuriantes selvas, crisol de multitud de etnias, culturas y confesiones religiosas que lo salpican desde el enclave de Ceuta hasta el cabo de las Tormentas.En ningún otro continente, que no sea la heladora Antártida, se tiene la percepción de que la naturaleza se encuentra en un estado virginal, un hecho que queda confirmado por la extensa diversidad de formas de vida animales y vegetales.

En cuanto a desarrollo humano, la situación es paralela a tal exuberancia natural.A pesar de que fue en Africa donde se produjo el nacimiento de la especie humana, hoy las sociedades africanas padecen un atraso secular que lastra decisivamente su evolución y progreso material.Son frecuentes las noticias que se reciben del continente negro respecto a todo tipo de catástrofes naturales, sequías prolongadas, hambruna generalizada, inundaciones y corrimientos de tierra que sepultan poblados y cultivos.Como también abundan trágicos sucesos relativos a golpes de estado, matanzas de índole étnica, segregación racial, tráfico de esclavos.Sucesivas intentonas para imponer regímenes democráticos fracasan una y otra vez ante la inoperancia y pasividad de Occidente.

Es cierto que quizás el modelo político que impera en el Occidente civilizado no sea transplantable a unos paises cuyas fronteras fueron trazadas con escuadra y cartabón por las potencias europeas eludiendo y soslayando la compleja distribución tribal y étnica de Africa.Unas potencias que se congregaron entre 1884 y 1885 en la Conferencia de Berlín con el altruista propósito de establecer zonas de influencia, o de explotación según se quiera entender, asignadas a cada metrópoli europea en función de sus intereses, sobre todo económicos.

Los estados europeos que se repartieron el pastel, Alemania, Francia, Inglaterra, España, Portugal, Italia y Portugal, se pusieron a la tarea de exportar su modelo de sociedad y, al mismo tiempo, a importar todo tipo de materias primas obtenidas en grandes cantidades y a bajísimos precios.Su área de influencia alcanzó escasa repercusión entre la población local, de modo que una minoría se acostumbró y medró gracias al nuevo impulso colonial mientras que la mayoría de la población persistió en sus arcaicos modos de vida y no consiguió otro rédito de su relación con los europeos que no fuese un eximio salario a cambio de sus servicios.

Una vez iniciado el proceso de descolonización, que se tradujo en la independización de la mayor parte de los paises actuales de Africa, resulta fácil colegir quienes fueron los encargados de conducir esas nuevas nacionalidades hacia el horizonte del progreso, tal y como lo entendemos al norte del estrecho de Gibraltar.Aquellas élites criadas en los jardines coloniales no dudaron un segundo a la hora de auparse hasta las más altas esferas de poder de los flamantes paises, con la particularidad de que normalmente se resistían hasta la saciedad a abandonar tan elevados pedestales.De esa irreconciliable desconexión entre élite y pueblo nacen la mayoría de los conflictos que hoy asolan el Africa negra.Una semilla que pusieron las naciones imperialistas europeas, que dejaron crecer y florecer y que permanecen impertérritas ante la más que probable eclosión de nuevas generaciones de ejemplares similares.Pateras, para que os quiero.

Saludos.

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domingo, febrero 17, 2008

BALER

Yo te diré
por que mi canción
te llama sin cesar
me falta tu risa
me faltan tus besos
me falta tu despertar

Con esta sentida estrofa arranca la canción Yo te diré interpretada entre otros por la susurrante voz de Antonio Machín.Fue incluida dentro de la banda sonora de la filmación hispana de 1945 Los últimos de Filipinas y desde entonces, una y otra se asocian indisolublemente.Cuando se cumplía el primer centenario de la pérdida de las postreras posesiones españolas en 1898, Manuel Leguineche rescató del olvido este heroico episodio del tardocolonialismo hispánico aportando verosímiles datos que representan la verdadera historia de lo que allí aconteció.

Los sucesos de Baler, una localidad filipina al nordeste de Manila, en la isla de Luzón, se encuadran dentro de una dilatada trayectoria épica hispánica jalonada por hitos como Sagunto, Numancia, Tarifa, Argel, Zaragoza o el Alcázar de Toledo.Aunque ciertas circunstancias convierten los hechos acaecidos en Baler en algo insólito e inaudito, pese a que cuando es la idiosincrasia ibérica la que salta a la palestra nada puede parecer imposible.

La posición hispana en Baler, incomunicada completamente con las lineas españolas, fue capaz de resistir el acoso continuado y febril de una fuerza militar filipina, insurrectos, muy superior en efectivos y materiales a lo largo de casi un año completo.Sufriendo las más espantosas privaciones, apenas una treintena de sus miembros consiguió volver a la patria una vez rendida la posición en abril de 1899, casi 9 meses despues de la capitulación española y por ende, de la pérdida de la soberanía española sobre las islas Filipinas.

A lo largo del sitio fueron varias las embajadas hispanas que se presentaron ante la Iglesia en la que se refugiaban aquellos últimos de Filipinas para oficializar y hacer constar la futilidad de su loco empeño por defender algo que, de hecho, ya no había que defender.Una y otra vez fueron desechadas tales embajadas ante el miedo a las represalias o la secular desconfianza hispana.Finalmente el teniente Martín Cerezo tuvo que rendirse a la evidencia y deponer las armas.Los supervivientes fueron recibidos como héroes, agasajados por Gobierno y monarca, disfrutaron de pequeñas prebendas durante un tiempo, aunque nada pudo pagar las asechanzas y desvelos que debieron sufrir durante aquella inútil resistencia que se cobró numerosas víctimas.

En este país de Quijotes somos muy dados a anteponer ciertos aspectos digamos que secundarios a otros mucho más importantes a la hora de realizar valoraciones.Entelequias tan hispanas como el honor, el valor, el heroísmo ocupan posiciones privilegiadas dentro del imaginario hispano.No es de extrañar, pues, que en situaciones de extrema gravedad en las que la razón, la lógica o el sentido común deberían imponer su criterio, sea el alma hispana que todos llevamos dentro la que nos empuja hacia lo que podría llamarse la razón de la sinrazón, la prevalencia de esas virtudes desvirtuadas ante el pensamiento cabal, la sensatez y la moderación.Martín Cerezo tal vez no deseó convertirse en un Quijote, armado de Maúser y enfrentado a unos feroces insurrectos, pero antepuso su vocación heroica ante las tremendas privaciones que sufrían sus subordinados y él mismo.Es posible que la patria que defendió con uñas y dientes no le recuerde.Suele ser ingrata con sus más fieles servidores.

Saludos.

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sábado, febrero 16, 2008

LATEX

Mis primeros escarceos con el látex se produjeron en la infancia.Aquel líquido blanquecino, viscoso que brotaba al arrancar una hoja de higuera era similar al que segregaba una planta campestre como la lechetrezna.Hubo incluso alguno que sufrió en sus tiernas carnes las desagradables consecuencias de untar cierta parte de su anatomía con el jugo lechoso de la abundante lechetrezna.Desde siempre mi entorno familiar, tan apegado al sustrato y experto conocedor de fauna y floresta autóctona, me previno acerca de la ponzoñosa condición de lechiternas, deformación vulgar de lechetrezna, y otras hierbas del mismo cariz y haciendo gala de una estricta obediencia al mandato materno nunca sufrí intoxicación por látex ni otras causas.

Se conoce como látex a la emulsión lechosa que forma la savia de algunas familias botánicas, concretamente euforbiáceas y moráceas.Ya desde antiguo se conoce su empleo en la fabricación de gomas, siendo el caucho el producto que universalmente se usa como materia prima para neumáticos.Sus excelentes capacidades de aislamiento e impermebilidad lo hacen idóneo para recubrimientos y cubiertas.Y merced a su moldeabilidad también es ideal para prótesis y otros elementos ortopédicos.A nadie creo que se le escape que es el látex el constituyente principal de los serviciales preservativos.

Si atendemos a la indumentaria, el vestido, la ropa, supongo que para una gran mayoría hablar de látex equivale a parafilias sexuales del tipo fetichista o sadomasoquista.Quizás sean tendencias de ese jaez las que incentivan a algunos diseñadores de moda actuales a emplear cada vez con mayor frecuencia prendas confeccionadas de látex, vinilo o hule como protagonistas insoslayables de sus novedosas colecciones.Lo cierto es que cada año que pasa se percibe un progresivo aumento de la presencia del látex en las pasarelas internacionales gracias a las contribuciones artísticas de modistas como Hannibal Laguna, Hussein Chalayan o María Bonita.Prendas que se adaptan como guantes a los contornos de la figura femenina y que dotan de un espectacular relumbre a todo el conjunto con su brillo y sus colores vivísimos forman parte de unas colecciones que, para decepción de muchos y muchas, me temo que no se verán más que en los desfiles de moda.Además tengo entendido que no están al alcance de cualquier bolsillo.Aunque, como dice el refrán, para presumir hay que sufrir.¿Se pasará frío con esas prendas de aspecto tan galáctico?.

Saludos.

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miércoles, febrero 13, 2008

TRAMPANTOJO

Galicismo por importación, trompe l'oeil al otro lado de los Pirineos, trampantojo forma parte de ese nutrido elenco de voces importadas de otras lenguas que nuestra lengua vernácula ha ido acumulando desde sus esbozadas glosas medievales.Literalmente se traduce por equivocar al ojo y sirve para designar una técnica pictórica cuyo propósito estriba precisamente en tratar de crear una escena tan mimetizada con su entorno que sea capaz de generar una ilusión de realidad en la retina humana.

El arte del trampantojo abarca un amplio muestrario de disciplinas.Desde la pintura clásica sobre tabla hasta el fresco o mural, pasando por el diseño textil más vanguardista y sin olvidar las enormes posibilidades que ofrece al cinematógrafo a través de la recreación hiperrealista de todo tipo de escenarios sin necesidad de recurrir a localizaciones exteriores, tan inviables en ocasiones, sobre todo cuando se trata de representar ambientes del pasado.Quizás sea dentro de la industria cinématográfica donde más se pueda estar familiarizado con el trampantojo.

El mundo de la pasarela tampoco es ajeno al impulso que se deriva de una técnica que puede ofrecer un universo de posibilidades.De vez en cuando, algún diseñador de campanillas se descuelga con atrevidos guiños al trampantojo, desafiando los estrechos corsés dentro de los cuales se mueve la moda actual.Parece que en Japón existe auténtico furor por algunas versiones de prendas de uso habitual que causan sensación allá por donde son exhibidas.Claro que, siendo justos, no son los hijos del sol naciente de los más timoratos e inhibidos a la hora de vestirse y calzarse.¿Engañan al ojo o simplemente lo cansan?.Quiero un trampantojo.

Saludos.

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martes, febrero 12, 2008

LA BAÑA

Ocupando el vértice geográfico que delimitan las provincias de León, Orense y Zamora se halla la remota comarca de la Cabrera leonesa.Sus abruptas pendientes, que se elevan por encima de los 2000 metros, siempre han constituido una inabordable muralla para el tránsito humano, hecho por el cual durante décadas este conjunto de cumbres y valles ha gozado de un aislamiento secular.Alcanzando las últimas estribaciones de los montes de León se encarama el pueblo de La Baña, núcleo pizarrero de la Cabrera.Con apenas 600 habitantes, La Baña tiene el honroso placer de ser el escenario de al menos una novela.

Cuenta su autor, el bilbaíno Ramiro Pinilla, como fue interpelado por un sujeto que le ofrecía su testimonio para la posteridad.Sin duda, dicho individuo pensaba, muy acertadamente, que la narración de sus vivencias podría remover algo muy dentro de cada lector.Lo cierto es que Pinilla, despues de escuchar ávidamente su dilatado relato, no pudo dejar de sentir una especie de necesidad imperiosa de transcribir a papel todo aquel torrente de experiencias, en su mayor parte calamidades y desgracias.

Con el sugerente título de Antonio B. El Ruso.Ciudadano de Tercera apareció la novela biográfica de aquel hombre desgarbado pero tremendamente vivaz.Lo que puede encontrar el lector es una sucesión de amargas peripecias que se encadenan cronológicamente hasta la madurez de Antonio Bayo, apodado el Ruso por su rubicundez.Ahora resulta anacrónico pensar que algún poblador del solar ibérico pueda pasar un día sin tener nada con que atemperar los embates del hambre.El testimonio de Antonio Bayo es un hito relíctico de una época en la que el hambre era un huésped que se aposentaba en aquellos hogares menos favorecidos por las circunstancias del momento, los cuales eran una gran mayoría en la posguerra.A través de un lenguaje descarnado, directo, corrosivo hasta la médula uno no puede evitar un doloroso espasmo a la vez que una lacerante y desgarradora imprecación nace de las entrañas pugnando por romper las cuerdas vocales.Dicen que es triste pedir, pero más triste es robar.Antonio Bayo fue un maestro más de la tristeza.

Saludos.

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domingo, febrero 03, 2008

DAVID

Hubo un tiempo, siglo X a.C, en que los que se autodenominaban como pueblo elegido de Dios, hebreos o judíos, se batían denodadamente contra sus vecinos tratando de conservar aquella tierra prometida por Yahvé a Moisés en lo alto del Sinaí.Desde sus posiciones en el sudoeste de Palestina, los filisteos suponían una constante amenaza para la independencia de los israelitas y eran frecuentes las confrontaciones entre ambos pueblos.A la belicosidad y la poderosa organización militar de los filisteos oponían los hebreos su arrojo e inteligencia para compensar su teórica inferioridad física.

Todos conocemos el episodio bíblico que narra el combate entre David y Goliath.De un lado un animoso pastor israelí, enjuto, de corta estatura, fiereza inusual en la mirada, fiado en su destreza en el manejo de su honda, de otro un gigantón de casi tres metros de envergadura, erizado de hierro, armado de letales dardos y proyectiles, desafiante ante la impotencia manifiesta de sus aterrorizados enemigos.La Biblia, libro de Samuel, a través de su lenguaje poético lleno de simbolismo refiere el inesperado triunfo del intrépido jovenzuelo hebreo, personificación de la supremacía de la inteligencia sobre la fuerza bruta.

Cabe acoger con cierta prudencia y alguna que otra suspicacia todo lo que se deriva de la lectura del libro sagrado de los tres principales religiones monoteístas del mundo.No se puede asegurar con certeza absoluta que un hercúleo filisteo de nombre Goliath fuese abatido por un escuálido pastorcillo israelita que más adelante se convertiría en el más glorioso monarca de Israel.No obstante, en 2005 se encontró en unas excavaciones arqueológicas en Tell es-Safi, sudoeste de Israel, supuestamente en el emplazamiento de la primitiva urbe filistea de Gath de donde se dice era originario el gigantón, un pedazo de material cerámico con una inscripción en idioma protocananeo, contemporánea de la época en la que se describen los hechos, en la que figuran dos nombres etimológicamente similares a Goliath.Quizás la derrota de Goliath a manos de David es una imagen metafórica de la sumisión final de las ciudades filisteas al dominio israelita.Eso sí que es un hecho documentado y realista.

David, el amado en lengua aramea, es una de las figuras inspiradoras del pueblo judío en su lucha por su espacio vital, una tierra en litigio durante milenios que hoy se sigue regando con la sangre de víctimas inocentes, tal y como ha sucedido desde que los israelitas se establecieron en la Canaán soñada.Fue precisamente David quién emplazó su capital en la que hoy es la ciudad sagrada para las tres religiones, la Jerusalén celeste, aunque para ello debió desalojar a sus pobladores jebuseos.David, en tu nombre Jerusalén se erigió como centro del Universo.¿Son tantos los amados?.

Saludos.

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